La aparición del Earfold supone un avance extraordinario y la oportunidad de que muchas personas con orejas prominentes puedan beneficiarse de un tratamiento sencillo y sin necesidad de una intervención quirúrgica convencional.

Según algunos estudios son muchos los pacientes que llevan años valorando la posibilidad de corregir sus orejas de soplillo mediante una Otoplastia convencional pero que no se deciden a dar el paso por los inconvenientes y miedos que suscitan.

Muchas personas están acomplejadas o simplemente disgustadas con el aspecto de sus orejas, pero no lo suficiente como para pasar por un quirófano en un hospital, someterse a anestesia general o sedación, llevar un vendaje o tener que utilizar parte de sus vacaciones o días libres para poder realizarse una Otoplastia.

El tratamiento con Earfold abre una puerta para todas las personas con orejas prominentes o despegadas, reduce los tiempos de recuperación y simplifica muchísimo el procedimiento.

Sin embargo, es un error pensar que supone una sustitución de las técnicas de Otoplastia clásica. Dependiendo de cada caso el cirujano y el paciente deberán valorar la idoneidad de un procedimiento u otro.

Todos deseamos realizar los procedimientos más sencillos, rápidos e indoloros posibles pero lo más importante de todo es que el resultado sea óptimo. De nada nos serviría un procedimiento lleno de ventajas si luego los resultados no son los deseados.

Básicamente tenemos tres tipos de orejas prominentes: Orejas con hipertrofia conchal, orejas con falta de pliegue del antehelix y orejas con una mezcla de las dos.

Las orejas con hipertrofia conchal son aquellas que tienen una concha auricular demasiado grande. El pabellón auricular aparece demasiado separado de la cabeza porque la concha es muy grande y empuja de la oreja hacia afuera. Estos casos no son susceptibles de ser tratados con el Earfold ya que el implante dobla la oreja hacia atrás pero no actúa sobre la concha. Son pacientes que requerirán una Otoplastia convencional.

Las orejas con falta de pliegue son aquellas que no están suficiente dobladas a nivel del antehelix. La parte superior y posterior de la oreja es demasiado plana por lo que la la mitad superior de la misma queda despegada. Éstos son los casos idóneos para el tratamiento con Earfold.

En otras ocasiones la deformidad viene por una combinación de los supuestos anteriores.

En ellos el Earfold puede ser suficiente, aunque una Otoplastia clásica conseguirá mejores resultados. Puede ocurrir que los resultados con el Earfold sean lo suficientemente satisfactorios para que el paciente esté contento y que no le compense someterse a una Otoplastia para conseguir un resultado simplemente un poco mejor.

La utilización del Prefold será fundamental ya que nos permitirá ver previamente cómo será el resultado final. Si es suficiente podremos colocar un Earfold. Si no, convendrá realizar una Otoplastia.

Caso 1

Paciente con orejas con hipertrofia de la concha. Es un candidato para Otoplastia Convencional.

Caso 2

Paciente con orejas con falta de pliegue del antehelix. Es un candidato para Otoplastia con Earfold.

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