La cirugía de elevación de pechos o mastopexia es, junto con la cirugía de aumento de pechos, la intervención de cirugía estética más frecuente en las mujeres. Este proceso quirúrgico de elevación de pechos o mastopexia se practica en personas que deseen elevar y modelar su pecho caído a causa de factores externos como el embarazo o la lactancia, así como otros factores que pueden causar la caída del pecho y la ausencia de firmeza y elasticidad, como son los cambios de peso o la propia fuerza de la gravedad que puede hacer que los pechos se descuelguen dando un aspecto muy diferente.

Este tipo de tratamientos está indicado tanto para aquellas mujeres que buscan elevar su pecho, pero sin aumentar su volumen, para lo que necesitaran una mastopexia sin prótesis, como para las que deseen aumentar su volumen para lo que además de la mastopexia deberán implantarse prótesis mamarias.

Pasos necesarios que se deben dar antes de una mastopexia

Para iniciar este tipo de tratamiento quirúrgico será necesario acudir a una primera consulta con el médico especialista donde se estudiará cada caso en concreto para dar una atención personalizada en la que poder ver qué tratamiento y qué tipo de intervención quirúrgica es la adecuada para cada persona mediante la valoración de los posibles resultados esperados.

Una vez que el médico especialista ha llegado a un acuerdo sobre el tipo de intervención a realizar, se procederá a la explicación del procedimiento a las pacientes. Si ellas están de acuerdo en todo lo que se les ha explicado, se pondrá en marcha el proceso pre operatorio que consiste en la realización de una serie de prueba básicas como son las analíticas completas, así como un electrocardiograma o una radiografía de torax.

El proceso quirúrgico

Cuando todas estas pruebas hayan sido realizadas y cuando el resultado de las mismas resulte satisfactorio, será el momento de comenzar con la intervención quirúrgica, que tendrá una duración de entre hora y media y tres horas y media, según el tipo de procedimiento necesario y dependiendo de si se necesita o no la colocación de una prótesis mamaria.

En todo caso, cabe destacar que las incisiones necesarias para la realización de esa cirugía dependerán directamente del grado de caída o ptosis del pecho. De esta forma, si es un pecho que tenga un grado de caída o ptosis mínimo, se realizará una pequeña incisión bajo la areola o en la parte inferior del pecho, similares a las del aumento de pechos convencional; mientras que en el caso de que este grado de caída sea moderado, se necesitará quitar cierta cantidad de piel para proceder a la elevación del pecho, y, por consiguiente, se deberá recolocar el pezón.

Este tipo de intervenciones quirúrgicas suele requerir el uso de anestesia general, por lo que lo más recomendable es que la paciente pase al menos una noche en el hospital hasta que los efectos de esta anestesia pasen por completo. Al día siguiente de la intervención suelen ser retirados los vendajes y drenajes.

Una vez que la paciente reciba el alta hospitalaria deberá estar en reposo relativo durante unas 24 o 48 horas, tiempo durante el cual puede sentirse cansada. Una vez pasado ese tiempo podrá volver a su vida normal.

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