Las areolas y el pezón conforman posiblemente una de las partes más determinantes de la estética mamaria.

Su posición central en la mama, así como su diferente tonalidad le proporcionan un lugar destacado. Tan es así que no se entiende un pecho bonito sin unas areolas proporcionadas y armónicas con el resto del pecho.

Muchas mujeres interesadas en operarse de una mamoplastia sienten preocupación por cómo quedarán sus pechos tras la intervención.

Para dar respuesta a esta cuestión debemos concretar el tipo de intervención a la que se va a someter y cómo eran las areolas antes de la intervención.

Aumento de pecho

Siempre que colocamos una prótesis para conseguir un pecho más voluminoso vamos a provocar un estiramiento de la piel.

Para imaginarnos la situación, pensemos en un círculo dibujado en un globo vacío. A medida que lo hinchamos el globo aumenta y el tamaño del círculo también.

Este fenómeno se observa más en pacientes con pieles laxas o flácidas

Generalmente, las pacientes con pechos pequeños tienen areolas pequeñas por lo que el pequeño aumento de la areola guarda proporción con el aumento mamario total.

Solo aquellas mujeres con areolas demasiado grandes antes de operar suelen reducirse la areola durante la intervención.

 

Reconstrucción de Pezón en una Operación de Pecho

 

Elevación mamaria

Si se acompaña de aumento con prótesis ocurrirá lo mismo que en el supuesto anterior.

Si no hay prótesis el tamaño no tiene porque variar.

En cualquier caso, las mamas caídas suelen asociarse con pieles flácidas y con areolas grandes.

Además, en el proceso de reducción de la piel, para tensar y subir el pecho solemos retirar una porción de piel circular alrededor de la areola, por lo que es muy habitual aprovechar el procedimiento para reducir el diámetro de la areola.

Más información en este artículo: Elevación de mamas con Mastopexia periareolar

Reducción mamaria

Las mamas hipertróficas siempre van asociadas a areolas muy grandes. Situación que, al reducir el tamaño de los pechos, aún se haría más patente.

Por ello, podemos concluir que en todas las reducciones mamarias se reduce el tamaño de la areola.

Mamas tuberosas

Una de las características definitorias de las mamas tuberosas es que se asocian a areolas demasiado grandes y protruyentes.

Necesitamos en casi todas ellas reducir la areola y estirarla para limitar la forma “de chupete” tan característica.

En cualquier situación en la que se asocie una disminución del tamaño de la areola quedará una pequeña cicatriz alrededor de la misma, semejante a la que se realiza en los aumentos mamarios pero abarcando toda la circunferencia en lugar de la mitad inferior.

¿No estás a gusto con la forma o dimensión de tu areola? ¿Quieres aumentar el tamaño o disminuirlo?

Ponte en contacto con el Doctor Stephane de Francia.

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